Si alguna vez has escuchado hablar de los ejercicios Kegel, probablemente los hayas asociado al embarazo o a la recuperación posparto. Pero hay algo que pocas veces se menciona: los hombres también tienen suelo pélvico, y entrenarlo tiene beneficios muy concretos que afectan directamente a la calidad de vida.
Qué es el suelo pélvico masculino
El suelo pélvico es un conjunto de músculos que forma la base de la pelvis. En los hombres, estos músculos sostienen la vejiga y el intestino, controlan la micción y la defecación, y participan activamente en la función sexual y en el control de la eyaculación.
Como cualquier otro grupo muscular del cuerpo, el suelo pélvico puede debilitarse con el tiempo, con el sedentarismo o simplemente con la edad. Y cuando se debilita, aparecen síntomas que muchos hombres normalizan sin saber que tienen solución.
Para qué sirven los ejercicios Kegel en hombres
Control de la vejiga. Uno de los problemas más frecuentes en hombres a partir de los 40 es la urgencia urinaria o las pérdidas de orina. Los ejercicios Kegel ayudan a recuperar ese control de forma progresiva.
Mejor rendimiento sexual. Los músculos del suelo pélvico intervienen directamente en la erección y en el control de la eyaculación. Un suelo pélvico más fuerte y coordinado puede mejorar la calidad de las erecciones y aumentar el control eyaculatorio.
Reducción de la disfunción eréctil leve. Varios estudios han mostrado que el entrenamiento del suelo pélvico puede ser eficaz como parte de un abordaje para la disfunción eréctil, especialmente en casos leves o moderados.
Cómo localizar el suelo pélvico
El truco más sencillo es imaginar que intentas detener el flujo de orina a mitad de la micción. Los músculos que se contraen en ese momento son exactamente los que vas a entrenar. Otro método: intenta tensar el músculo que usas para evitar expulsar gases. Notarás una contracción en la zona perineal. Eso es el suelo pélvico.
Cómo practicar los ejercicios correctamente
El ejercicio básico es sencillo: contrae el suelo pélvico durante 5 segundos, suelta completamente durante otros 5 segundos y repite entre 10 y 15 veces. Realiza 3 series al día. Lo importante es no compensar con glúteos, abdomen ni muslos durante la contracción.
Los primeros cambios suelen notarse entre las cuatro y las ocho semanas de práctica regular. La constancia es más importante que la intensidad.
Los ejercicios Kegel son una herramienta poderosa, pero forman parte de un enfoque más amplio. Si además quieres trabajar tu energía, tu testosterona y tu rendimiento global, en KegelTimer tenemos un plan de asesoramiento personalizado diseñado específicamente para hombres que quieren recuperar su mejor versión.


